Ir al contenidoIr al buscador
Logo de Ediciones Universidad de Salamanca Logo de la Universidad de Salamanca Logo del Centenario de la Universidad de Salamanca Logo de la Fundación General de la Universidad de Salamanca

Introducción científica

Introducción

Se trata de un diccionario dedicado a términos médicos y biológicos y los estudia desde un punto de vista histórico y etimológico. En su actual fase de elaboración recoge un número significativo de ellos (más de 7.000), entre los que están ya los más usuales. En fases anteriores era un diccionario centrado en los helenismos pero a partir de 2006 en su nueva versión interactiva se han incorporando también términos de origen latino o de otras lenguas. 

El procedimiento de selección de estos términos ha sido bastante aleatorio porque depende en buena medida de criterios didácticos de la asignatura Etimologías griegas del vocabulario biosanitario (libre elección, Facultad de Biología), muchos los han aportado los alumnos de esa asignatura en sus prácticas. A partir de junio de 2007, con la nueva versión interactiva, se incorporan términos de las búsquedas infructuosas de los usuarios que van quedando grabadas. Respecto a ediciones anteriores de este mismo diccionario se han expurgado términos poco o nada usuales y se ha buscado que estén los que manejan realmente los estudiantes de biología o medicina en su formación, por ello se ha evitado en lo posible acumular palabras procedentes de otros diccionarios. Como se ve, este trabajo debe mucho a los alumnos de la asignatura mencionada que se impartió anualmente desde el año 1998 hasta el 2012. En ella se pretende llegar al conocimiento práctico de los lexemas de origen griego de forma que el alumno ante un término desconocido pueda tener cierta idea, por lo menos, del significado aproximado a partir de sus componentes. Téngase en cuenta que se repiten mucho los mismos lexemas, así los 796 más usuales e los estudiados (que aparecen en tres o más palabras) intervienen en nada menos que 5.201 términos y explican totalmente 4.693 términos, es decir, cada uno de esos lexemas interviene o tiene un rendimiento medio de 6,53 palabras.  Si evitamos los lexemas que sólo se usan en una palabra, nos quedamos con 1049 que alcanzan por sí mismos a explicar por completo 5.186 palabras.

Este diccionario está construido a partir de tres secciones principales entre las que se puede navegar de forma interactiva, una, la principal, de términos médico-biológicos, otra de los lexemas que conforman esos términos desde un punto de vista etimológico y una tercera de sufijos. Todas las secciones son completamente congruentes. 

 

Sección de términos médico-biológicos y explicación de sus campos        

Se estudian más de 7.000 palabras que se van incrementando día a día. Cada entrada contiene los siguientes elementos:

  • Equivalente en inglés del término (entre corchetes), dado que ésta es la lengua científica de referencia y que los datos que se aportan para la historia del término proceden en buena medida del inglés.

  • Forma gramatical: con las abreviaturas al uso se indica si se trata de un adj., sustantivo, el género, el número, etc. para cada acepción.
  • Campo científico (entre paréntesis) con abreviaturas fácilmente identificables se clasifica según los criterios habituales de la biología y la medicina para cada acepción. En hipertexto para seleccionar todas las palabras de ese campo. 

  • Definición
    Se han usado en lo fundamental el Diccionario de la Real Academia Española (en sus distintas ediciones primero en papel y luego en versión electrónica) (DRAE), también en su nueva denominación DLE (Diccionario de la lengua española), el Diccionario terminológico de Ciencias médicas, Barcelona. Masson, 1993, la Gran Enciclopedia Larousse, Planeta, con actualización de 1998, Diccionario Akal de términos biológicos editado por E. Lawrence, Madrid, Akal, 2003. Además el Oxford English Dictionary (OED) en su versión electrónica, Oxford University Press, 2002 en adelante, el Merriam Webster Unabridged (versión on-line), Dorland’s Illustrated Medical Dictionary, editorial W.B. Saunders, 2002, el Dizionario etimologico storico dei Termini Medici de E. Marcovecchio, Festina Lente, Florencia 1993; el Diccionario crítico etimológico castellano e hispánico de Joan Corominas, con la colaboración de José A. Pascual; Le Grand Robert, Paris 2002 y en adelante en su versión electrónica; Diccionario español de textos médicos antiguos, bajo la dirección de Ma Teresa Herrera, Madrid, Arco libros, 1996 (DETEMA). Además en las nuevas definiciones que se van incorporando se está usando mucho la Wikipedia en español (o inglés, si se hace necesario). Las definiciones van siendo mejoradas por nuestro equipo científico en un proceso constante. Para más detalles, véase la bibliografía.
  • Formantes
    Aparecen en hipertexto los lexemas que entran en la composición del término. Estos lexemas se presentan en transliteración, muy cuidadosa, con marcas sistemáticas de vocal larga (así ā es a larga, por defecto las vocales que no llevan marca de larga son breves)  y todos los acentos del griego; también escritos en caracteres griegos. En la forma en griego se recoge en muchas ocasiones, en lugar del lexema como tal, el sustantivo o verbo más representativo de ese lexema, es decir, la forma en que puede buscarse en un diccionario de griego o latín. Puede consultar un alfabeto griego y las confluencias de sonidos o letras entre griego y español si lo desea. Existen importantes novedades en esta versión respecto a las anteriores. Ahora en lugar de descomponer en unidades mínimas los lexemas, se analiza en lo posible en elementos compositivos, siempre que se usen como tales en la lengua de origen; así, por ejemplo, para las palabras modernas acabadas en "-emia" no se hace como antes el análisis "haim- gr. ' sangre' + -íā gr.", sino "haimíā gr. 'sangre' porque existen compuestos en gr. terminados de esa manera; pensamos que las palabras modernas utilizan como lexema el conjunto del elemento compositivo, sin descomponerlo; somos conscientes que desde un punto de vista lingüístico estricto eso no es ya un lexema puesto que tiene un morfema gramatical, pero estamos convencidos que sí se consideró como lexema desde el punto de vista del científico que lo usó para acuñar nuevos términos. En algún casó, incluso, llamamos lexemas (sabemos que de forma impropia) a elementos compositivos del tipo ek-tom-íā en los que se combinan propiamente, en un análisis lingüístico riguroso, dos lexemas y un sufijo. Factores de economía, claridad y rendimiento informático nos han llevado a esta solución en la que se consideran algunos elementos compositivos como lexemas. En cualquier caso, el usuario recibe información de esta situación. En los casos en que un lexema tiene significados claramente diferenciados se ha optado por separarlos en el análisis, así hay un lexema aná 'hacia arriba', otro aná 'de nuevo', otro aná 'por completo'. Estos procedimientos de análisis nos han llevado en esta edición utilizar el concepto de raíz que agrupa distintos lexemas o elementos compositivos. Estamos convencidos de que esta forma de análisis es una importante mejora para la comprensión y claridad de usuarios no lingüistas y que no traiciona en ningún caso ni el punto de vista histórico ni el etimológico, y sólo en una pequeña medida el lingüístico.
        También aparecen los sufijos (siempre con un guión previo para diferenciarlos), no sólo los que están en posición final, también los interiores. Así, en principio, sumando lexemas y sufijos se llega a una forma muy aproximada, desde el punto de vista fonético, del término estudiado.
        En la versión 2007 como novedad se han incorporado en el análisis de los formantes algunos signos. Estos signos. "{" y "}", sirven para indicar una agrupación de lexemas y sufijos que se corresponde normalmente con una palabra ya existente que ha servido de punto de arranque para hacer un nuevo compuesto; así el análisis de "aerobiología" es āerο- ἀ-ήρ/-ερος gr. 'aire' + {bio- βίος gr. 'vida' + logíā -λογία gr. 'estudio' (sign. 1 'decir', 'razonar')} porque se considera que es un compuesto a partir de "biología". Mientras que los signos "[" y "]" sirven para indicar que un lexema que debería estar se ha suprimido para abreviar el término; así en "Zigomicetos" zyg(o)- ζυγόν gr. 'yugo' + [spor(ā) σπoρά gr. 'semilla', gr. cient. 'espora'] + mykēt(es) μύκητες gr. 'hongos' (sign. 1 'moco') + -o esp. se señala que la palabra debería ser "Zigosporomicetos"; de hecho, en muchos de estos casos en que se usan estos corchetes en el análisis se puede documentar esa forma de la palabra.
        La preocupación por la cantidad vocálica en griego o latín es importante de acuerdo con la norma de que una palabra griega o la tina en español debe acentuarse según la cantidad de la penúltima sílaba, si es larga, la palabra tiene acentuación llana, si es breve la palabra debe acentuarse como esdrújula. Aunque esta regla tenga múltiples excepciones por múltiples causas, como fenómenos de analogía, paso por otra lengua intermedia como el francés o inglés, etc., es un criterio muy útil.
        Entre paréntesis se indica la lengua de procedencia del lexema mediante abreviatura y su significado entre comillas simples. Se usan los siguientes procedimientos para las variaciones de forma de estos lexemas y sufijos: daktyl(o)- quiere decir que unas veces el lexema debe leerse daktyl- y otras daktylo-; mientras que -āce-u(m)/-a(m) tiene una variación de género  -āceu(m), -ācea(m). En este último caso el paréntesis indica que ese elemento se perdió en la evolución posterior al español. Para el latín se adopta por defecto como forma de procedencia el acusativo, esto es verdad para palabras que han llegado evolutivamente desde el latín al español, no lo es tanto para los términos cultos introducidos con posterioridad al renacimiento; sin embargo, la incorporación de estos nuevos términos al español se hizo siguiendo la pauta de los antiguos y sigue siendo válida la norma de partir del acusativo latino.
  • Sección histórica y etimológica       
    Para cada término se ofrece la siguiente información: la lengua de base o partida (en hipertexto para seleccionar las que cumplen la misma condición), según los lexemas y sufijos que use, si es griego, latín, híbrido, híbrido sufijal, etc., la fecha (si es antiguo, medieval o neologismo moderno posterior al renacimiento, la mayor parte de ellos de los siglos XIX y XX, en hipertexto para seleccionar las que cumplen esa misma condición). Si es antiguo, se indica si ha habido cambio de sentido, su evolución formal hasta el español o si ha sido reintroducido después del renacimiento. Si es un neologismo, se aporta el dato del año que, de no indicarse lo contrario, es la fecha en que se atestigua el término en lengua inglesa, ya que se ha usado en lo fundamental el OED y el Merriam-Webster. Además se está usando Google, búsqueda de libros, aunque es una herramienta que hay que usar con mucha precaución porque las fechas que da para muchas publicaciones no se corresponde con la real (sólo es válida para libros a texto completo en que se pueden comprobar directamente que la palabra buscada aparece efectivamente y cuál es la fecha de publicación a partir de los datos de la portada), con todo muchas veces remonta en muchos casos las fechas de los diccionarios en decenas de años. Se han contrastado sistemáticamente los datos de fechas del inglés con los que aporta para el francés Le Petit Robert y la versión electrónica del Gran Robert, a través de Le Robert Electronique. Si existen datos de fecha para el inglés y el francés, se escoge la más antigua de las dos lenguas. Aunque no son datos referidos al español, como se trata de vocabulario científico internacional, es de suponer que no hay grandes divergencias en este aspecto entre inglés, francés y español, por lo menos, en vocabulario de los ss. XIX o XX. Por otra parte la primera atestiguación que recoge un diccionario no supone que sea necesariamente la fecha desde la que se usa ese término, sólo es una indicación de que por lo menos en esa fecha ya estaba en uso. Es más valiosa la noticia de quién acuñó la palabra cuando se puede aportar, en este sentido, se depende básicamente, de nuevo, del OED y en mucha menor medida del diccionario citado de Marcovecchio. Se proporciona, en lo posible, la forma en la lengua en qué se acuñó, siendo el alemán, en este sentido, la lengua moderna que más términos científicos de base griega creó, seguida por el francés y el inglés.
        Desgraciadamente, actualmente casi no se pueden proporcionar fechas para el español excepto para época medieval donde los datos del CORDE son muy extensos; no ocurre los mismo en vocabulario científico de época renacentista y todavía menos para los siglos XIX y XX; desde luego que se usa el CORDE siempre que resulta útil. A falta de un diccionario histórico o de repertorios de textos informatizados mucho más ricos que los actuales, que no son útiles para vocabulario científico. Sólo se podría haber aportado el dato de entrada en el DRAE, pero este diccionario no contiene gran parte de los términos que aquí se estudian, en el caso de aquellos  que recoge, hay, de término medio, un siglo de diferencia entre la fecha que da para un término científico el OED y su primera aparición en el DRAE; es, por tanto, un dato bastante ajeno a la realidad de uso.
    En esta sección se ha cuidado con esmero toda la información relativa a los términos antiguos (casi un cuarto del total), la gran mayoría del campo de la medicina, porque el volumen de textos médicos griegos antiguos que se conservan es muy importante. Hipócrates, s. V a.C., y Galeno, s. II d.C., suponen un porcentaje muy elevado del volumen de esos textos, pero también hay referencias a muchos autores intermedios cronológicamente entre Hipócrates y Galeno, que son de gran interés, como Herófilo, Erasístrato, s. III a.C., Sorano, Rufo, Dioscórides, s. I-II d.C.; o los posteriores a Galeno, como Oribasio, s. IV a.C., Alejandro de Tralles, Aecio, Pablo de Egina, s. VI-VII d.C., etc. No es comparable esta cantidad con los textos biológicos, entre los que sólo se puede citar en lo fundamental para el mundo griego a Aristóteles, Teofrasto y Dioscórides.
        Esta es la parte más original de este diccionario y no se puede encontrar en ningún otro. Se indica qué científico griego los usó primero o desde qué fecha se registra el uso en griego y con qué significado. Se sigue la norma de que la fuente principal de los términos científicos son los propios científicos griegos, más que otros autores literarios. También, si es pertinente, se indica en qué momento pasó al latín y en qué forma, son de especial interés en latín Celso y, muy especialmente, Plinio, ambos del s. I d.C., porque transmitieron un gran volumen de palabras médicas y biológicas de origen griego, más tarde en s. V-VI d.C. Celio Aureliano, entre otros. Aunque la palabra no exista en la antigüedad se intentan presentar los términos griegos o latinos que influyeron en su creación. Téngase en cuenta que los criterios de creación modernos de palabras científicas se basan en gran medida en los mismos que usaban los científicos griegos.
        Se intenta en lo posible seguir la evolución en el uso de estos términos a través de la Edad Media hasta llegar al castellano medieval para el que se ha usado como fuente el DETEMA, citado anteriormente. Es una gran suerte contar con esta herramienta que permite documentar muchos términos médicos en español antes que en cualquier otra lengua romance, aunque es muy probable que el uso actual de un término dependa más de su reintroducción en los s. XVII a XIX que de su aparición en castellano medieval. Es decir, este tipo de vocabulario culto que se transmitía por escrito pudo introducirse en español (u otra lengua moderna) en varias ocasiones. En cualquier caso, sólo una pequeña minoría de términos científicos antiguos todavía en uso están documentados en castellano medieval. La mayor parte fueron reintroducidos a partir del renacimiento, cuando volvieron a leerse los científicos antiguos en su idioma original o a través de traducciones al latín; por ello señalamos también, cuando es pertinente y es conocida en inglés o francés, la fecha de esta reintroducción. En toda esta labor de documentación referida a la antigüedad se han usado los diccionarios al uso, Liddell-Scott y Rodríguez Adrados, Diccionario griego español  para griego junto con el etimológico de P. Chantraine; Lewis-Short para latín junto con el etimológico de A. Ernout y A. Meillet, Mittellatienisches Wörterbuch  de P. Lehmann y J. Stroux para el latín medieval, en algún caso también el Thesaurus linguae latinae. Además se ha ido directamente a los textos a través de los repertorios informatizados, Thesaurus Linguae Graecae para textos giregos, Packard Humanities InstituteBibliotheca Teubneriana latina, Patrologia Latina para latín y para la Edad Media.

 

        Es muy útil y recomendable para el estudio de la evolución de los términos el libro de Jorge Bergua Cavero, Los helenismos del español, Madrid (Gredos) 2004.

-    Imágenes
En los casos en que es pertinente aparece una sección de imágenes, relacionadas con el número de acepción correspondiente en caso de que haya varias, con la imagen en miniatura que Vd. puede ampliar pulsando en ella. La mayor parte de estas imágenes son externas y por ello se señala su origen.  

 

Sección lexemas

Cada entrada contiene los siguientes elementos:

  • Raíz del lexema con su lengua y significado. Cuando el diccionario usa varios lexemas de una misma raíz éste es el criterio que permite agruparlos. Se remonta al indoeuropeo siempre que los diccionarios etimológicos griegos o latinos consideren que la relación entre el lexema y la raíz indoeuropea es relativamente segura; en caso de dudas sobre esta relación o en caso de que no existan datos suficientes, se remonta sólo a latín o griego.
  • Lexema en forma transliterada (con marcas sistemáticas de vocal larga y todos los acentos) y en caracteres griegos. Puede consultar un alfabeto griego y las confluencias de sonidos o letras entre griego y español si lo desea. Según lo indicado anteriormente, en la forma escrita en griego se recoge en muchas ocasiones, en lugar del lexema, el sustantivo o verbo más representativo de ese lexema, es decir, la forma en que puede buscarse en un diccionario. Se usan los siguientes procedimientos para las variaciones de forma de estos lexemas y sufijos: daktyl(o)- quiere decir que unas veces el lexema debe leerse daktyl- y otras daktylo-; mientras que -āce-u(m)/-a(m) tiene una variación de género  -āceu(m), -ācea(m). En este último caso el paréntesis indica que ese elemento se perdió en la evolución posterior al español. Para el latín se adopta por defecto como forma de procedencia el acusativo, esto es verdad para palabras que han llegado evolutivamente desde el latín al español, no lo es tanto para los términos cultos introducidos con posterioridad al renacimiento; sin embargo, la incorporación de estos nuevos términos al español se hizo siguiendo la pauta de los antiguos y sigue siendo válida la norma de partir del acusativo latino.
  • Breve nota explicativa sobre la forma de uso en vocabulario científico de ese lexema cuando es preciso.
  • Indicación de lengua y tipo gramatical (entre corchetes), según el sistema de abreviaturas más habitual.
  • Significado entre comillas sencillas.
  • Términos científicos del diccionario que usan el lexema en hipertexto, clasificados en las secciones palabras antiguas, medievales y neologismos. Con ello se puede entender perfectamente el abanico de significados y matices en el uso de ese lexema. Por este procedimiento la sección de lexemas remite a la de términos y viceversa. Téngase en cuenta que la información procede del cruce de tablas de una base de datos por lo que es absolutamente sistemática y exhaustiva.
  • Otros lexemas de la misma raíz.

 

Sección sufijos

Se estudian aquí 41 sufijos que tienen un claro valor semántico y no sólo gramatical del total de 139 sufijos que se usa en la descripción etimológica de los términos. Cada entrada contiene los siguientes elementos:

 

  • Sufijo en forma transliterada con marcas de vocal larga.
  • Breve nota explicativa sobre la forma de uso en vocabulario científico de ese lexema cuando es preciso.
  • Lengua
  • Significado gramatical.
  • Significado semántico entre comillas simples, cuando lo tiene.
  • Términos científicos del diccionario que usan el sufijo por orden alfabético con indicación de si se trata de término antiguo, medieval o neologismo, entre paréntesis.

 

Sección listados

  • Palabras por fechas. De entrada aparece un listado alfabético con todos los términos del diccionario con su fecha. Si pulsa en FECHA, en el hiperterxto "asc" se ordenarán por fechas, de antiguas a recientes, si lo hace en "desc" lo harán de recientes a antiguas. Si pulsa en PALABRAS en el hipertexto "asc" se ordenarán alfabéticamente en ascendente (que es el orden inicial), si pulsa en "desc" se ordenarán en descendente de los términos. También puede separar un grupo de palabras de una fecha eligiéndolo en el recuadro superior, debajo del rótulo "PALABRAS POR FECHAS", en el que por defecto aparece escrito "Todos"; para cada grupo le dará además los datos estadísticos del número de palabras que cumplen esa condición.

  • Palabras por campo científico. De entrada aparece un listado alfabético con todos los términos del diccionario con su campo científico. Si pulsa en CAMPO CIENTíFICO en los hipertextos "asc" o "desc" se ordenarán por los campos científicos en orden alfabético ascendente o descendente. Si pulsa en PALABRAS en los hipertextos "asc" o "desc" se ordenarán por alfabético ascendente o descendente de los términos. También puede separar un grupo de palabras de un campo científico eligiéndolo en el recuadro superior, debajo del rótulo "PALABRAS POR CAMPO CIENTíFICO", en el que por defecto aparece escrito "Todos"; para cada grupo le dará además los datos estadísticos del número de palabras que cumplen esa condición.

  • Palabras por lengua de origen. De entrada aparece un listado alfabético con todos los términos del diccionario con su lengua de origen. Si pulsa en LENGUA DE ORIGEN en los hipertextos "asc" o "desc" se ordenarán por las lenguas de origen en orden alfabético ascendente o descendente. Si pulsa en PALABRAS en los hipertextos "asc" o "desc" se ordenarán por alfabético ascendente o descendente de los términos. También puede separar un grupo de palabras de una lengua eligiéndolo en el recuadro superior, debajo del rótulo "PALABRAS POR LENGUA DE ORIGEN", en el que por defecto aparece escrito "Todos"; para cada grupo le dará además los datos estadísticos del número de palabras que cumplen esa condición.

  • Palabras por número de lexemas. Le permite ir seleccionando las palabras formadas por un solo lexema, dos lexemas (lo más frecuente), tres lexemas, cuatro o cinco lexemas. Es un procedimiento que permite comprobar fácilmente que la composición es una de las características más definitorias del lenguaje científico, característica heredada del griego.

  • Lexemas por lengua. Le permite ir seleccionando los lexemas agrupados por lengua: griego (y sus diversas submodalidades), latín, etc.

  • Estadísticas de lexemas y raíces. Aparecen todos los lexemas por alfabético y con vínculo para verlos en detalle; si pulsa en FRECUENCIA en los hipertextos "asc" o "desc" se ordenarán de menos frecuentes a más o viceversa. Si pulsa en LEXEMAS en los hipertextos "asc" o "desc" se ordenarán las palabras por alfabético ascendente o descendente. Además pulsando en los botones correspondientes se puede acceder desde aquí:

    • Estadística de raíces. Aparecen las raíces por orden alfabético con sus lexemas relacionados (en hipertexto) y número de palabras que los usan; si pulsa en FRECUENCIA en los hipertextos "asc" o "desc" se ordenarán las raíces de menos frecuentes a más o viceversa respecto al número total de palabras que usan esa raíz, con los porcentajes. Si pulsa en RAíCES en los hipertextos "asc" o "desc" se ordenarán las palabras por alfabético ascendente o descendente. En cada pantalla se muestran 20 raíces y se ha incorporado un paginador para que Vd. pueda llegar a la raíz que le interese sin recorrer todas las pantallas. Funciona tanto si se ven las raíces en el orden alfabético como si se disponen por frecuencias.

    • Listado de raíces. Es un listado con todas las raíces, de entrada aparecen ordenadas por alfabético ascendente. Es un orden alfabético corregido teniendo en cuenta las características de transcripción que se usan para el indoeuropeo, tronco lingüístico al que pertenecen buena parte de las raíces. Así ordena las laringales *ə por su correspondencia vocálica en griego, así *ə²  funciona como a*ə¹ como e y *ə³ como o. Este listado permite seleccionar la lengua de las raíces que se muestran mediante el cajetín en la parte superior "RAíCES POR LENGUA"; también facilita ordenar por alfabético, ascendente y descendente, y por lengua, ascendente o descendente. Presenta las raíces como hipertextos que dan acceso a la ficha del primer lexema que usa esa raíz. Una vez en esa ficha Vd. podrá acceder a otros lexemas que usan esa misma raíz. Si no esta familiarizado con los signos que se usan en lingüística histórica, tenga en cuenta que el signo * significa 'no atestiguado', es decir que la forma antecedida por este signo es una forma reconstruida que no tiene base documental, aunque con nuestros conocimientos actuales sea la más verosímil.

    • Lexemas por lengua. Le permite ir seleccionando los lexemas agrupados por lengua: griego (y sus diversas submodalidades), latín, etc.

    • Palabras por número de lexemas. Le permite ir seleccionando las palabras formadas por un solo lexema, dos lexemas (lo más frecuente), tres lexemas, cuatro o cinco lexemas. Es un procedimiento que permite comprobar fácilmente que la composición es una de las características más definitorias del lenguaje científico, característica heredada del griego. 

  • Estadísticas de sufijos. Aparecen todos los sufijos por alfabético y con vínculo para verlos en detalle; si pulsa en FRECUENCIA en los hipertextos "asc" o "desc"  se ordenarán de menos frecuentes a más o viceversa. Si pulsa en SUFIJOS en los hipertextos "asc" o "desc" se ordenarán las palabras por alfabético ascendente o descendente.

  • Novedades en dicciomed. Se despliega un listado con las 20 últimas palabras incluidas en el diccionario (muchas de ellas a partir de la información de las búsquedas infructuosas que han realizado usuarios anteriores).

  • Palabras de la semana. Cada semana a partir de finales de septiembre de 2007 se hará un comentario amplio a una de las palabras del diccionario en el que se irán explicando diversos aspectos desde el punto de vista etimológico e histórico. 


    Otras búsquedas:

    Permite buscar palabras aisladas usadas en campos distintos a los mencionados antes, concretamente en los campos "inglés" (equivalente en inglés de las palabras definidas), "definiciones" y "comentarios etimológicos"; tenga en cuenta que no admite búsqueda truncada (el uso de *). Es también una forma de acceso que puede resultar muy útil. Advertimos, con todo, que este diccionario no pretende ser un diccionario médico-biológico español-inglés, inglés-español. Si Vd. teclea griego Unicode Vd. podrá incluso buscar por este procedimiento palabras en griego que aparezcan en alguno de los campos señalados.

 

ISBN: 8478005722